martes, 1 de octubre de 2013

Mammatus

Las últimas tormentas dejaron en la comarca de El Bierzo una imagen insólita. Coincidiendo con el atardecer, unas nubes muy particulares empezaron a formarse sobre Ponferrada y una luz especialmente cálida lo envolvió todo. Mammatus. Tetas por todas partes.


Nubes mammatus sobre Ponferrada. Agosto 2013.


Las nubes mammatus no son nubes en si mismas. Aparecen en distintos tipos de nubes como consecuencia de corrientes verticales descendentes: puntos donde el aire se encuentra saturado de agua y por tanto desciende por debajo de la "línea" de la nube.


Mammatus en Ponferrada en Agosto 2013.


Las nubes que más comunmente forman mammatus en sus partes bajas son los cumulonimbos, como fué el caso de Ponferrada: grandes nubes de tormenta con forma de yunque y altura superior a 15 o 20 km, aunque con su base bien cercana al suelo.

En este enlace van a explicarnos mucho mejor la formación de todo el fenómeno:
http://www.tiempo.com/ram/357/nubes-mammatus/

En este otro podemos ver otras imágenes de estas espectaculares formaciones:
http://tejiendoelmundo.wordpress.com/2009/11/23/las-nubes-mammatus-un-espectaculo-de-la-naturaleza/


lunes, 8 de julio de 2013

Cómo saber la edad de un tejo



Conocer la edad de un anciano tejo es algo más complicado de lo que puede parecer a simple vista, como podemos deducir por la variedad de cifras que circulan sobre algunos de nuestros árboles emblemáticos.

La dendrocronología es la ciencia que averigua la edad de los árboles en base a un estudio de sus anillos de crecimiento. Para conseguir pues la edad, debe darse una de estas dos situaciones: hemos cortado el árbol y podemos hacer un conteo directo de sus anillos (lo cual resulta inviable en viejos tejos) o bien lo hemos barrenado con una “barrena Pressler” y obtenido una muestra del interior de su tronco en la cual podemos contar dichos anillos. Este último procedimiento también está desaconsejado en el caso de los viejos tejos en particular y de los árboles monumentales en general por abrir una herida en el tronco que puede ser puerta de entrada a hongos u otras enfermedades de la especie.
Descartados pues estos dos métodos solo nos queda uno, el menos lesivo para el árbol: medir su perímetro y compararlo con mediciones ya realizadas de tejos de los que sí conocíamos la edad. Esto nos ofrecerá una idea aproximada de la edad que puede tener el árbol, aunque debemos tener en cuenta que no es una ciencia exacta y menos aún en el caso del tejo, por lo complejo de su crecimiento y los pocos datos que de él se tienen.

Teixo de Bermiego. Lugar totémico.

Antes de dar a conocer las gráficas que nos ayudarán a datar nuestro tejo, conviene revisar algunos de los problemas que podemos encontrarnos al trabajar con esta especie y que derivan de las particularidades de su crecimiento y desarrollo:

    • Fusión de troncos. Es bastante habitual en algunas tejedas y en ejemplares aislados de tejo en toda Europa que lo que comienza siendo un montón de troncos pequeños que brotan de una misma cepa vayan agrupándose más y más hasta terminar fusionándose dando lugar a lo que desde fuera parece un único gran tronco. En ocasiones este hecho puede ser detectado por lo reciente de la fusión, pero en tejos demasiado ancianos... ¿quién sabe si provienen de una fusión de troncos?.
    • Ahuecado y renacimiento. Más allá de las tres fases descritas por John White para la mayoría de los árboles: formativa, madura y senescente (White, 1994); algunos autores (Hindson, 2000; Hageneder, 2007) describen para el tejo un mecanismo vital basado en 7 fases, comenzando la cuarta de ellas con el ahuecado del tejo y continuando por el proceso según el cual el árbol emite raíces internas para, digiriéndose a sí mismo, terminar creando un nuevo tronco en el interior ahuecado del primero. De alguna manera el tejo “renace”, por lo que el asunto se vuelve complejísimo ya que en realidad nunca sabremos si lo que hoy estamos midiendo es un primer, segundo, etc nacimiento.
    • Estación. Es el elemento más influyente en el crecimiento en grosor de un tejo. En efecto, mediciones efectuadas en tejos silvestres frente a tejos de iglesias y jardines nos muestran como estos últimos crecen durante más tiempo a un ritmo superior. Así, tejos que alargan casi 60 años la fase juvenil de su crecimiento en un jardín, lo harán en sólo 30 si viven en el interior de un bosque sombreado (White, 1998), llegando antes a su fase madura y ralentizando por tanto su crecimiento.
      Además del suelo, factores como la iluminación, la humedad edáfica y sobre todo la temperatura primaveral influirán enormemente en el desarrollo en grosor del tejo.
      En este sentido, un estudio realizado en una tejeda silvestre del Cáucaso (Parsapajouh & al., 1986), donde se barrenaron varios tejos para conteo y estudio de sus anillos, y dónde se venía haciendo un seguimiento del clima en los años anteriores, concluyó que el tejo tiene épocas de mayor crecimiento en grosor relacionadas con la temperatura de los meses de febrero y marzo, y no con la pluviometría, que tiene más relación con el crecimiento en altura (Blanco & al. 2000). Esta conclusión reafirma la idea de que es más importante para el correcto desarrollo de un tejo una temperatura suave y sin heladas que una elevada pluviometría.

Con todas estas y otras muchas cuestiones de fondo, es posible estimar la edad aproximada de un tejo en base a su perímetro medido a 1,30 m del suelo, aunque las estimaciones varían según autores:

    • Blanco & al. (2000) redondea el crecimiento anual en perímetro de los tejos a 2,5 cm. De esta forma un tejo de 2,5 m de perímetro tendría entre 100 y 150 años, nuestro Tejo de San Cristóbal (con un perímetro de 4,80 m) arrojaría una edad aproximada de 1.200 años; mientras que los grandes tejos de Laciana con sus casi 6,70 m de perímetro habrían vivido durante los últimos 1.675 años.
    • Otros autores (Moir (2004); Hindson (2000); Tabbush (1997); Tabbush & White (1996)) ofrecen soluciones más complejas tratando de ser más precisos y presentan en una gráfica el perímetro enfrentado con la edad. De esta forma se obtienen curvas más o menos parecidas entre sí donde podríamos buscar la edad de nuestro tejo objetivo.
      Un ejemplo de este tipo de gráficas sería la presentada por Tabbush (1996), siguiendo la cual el tejo de San Cristóbal rondaría los 800 años y los grandes gigantes lacianiegos se acercarían a los 1.500.



Las últimas investigaciones se están llevando a cabo tratando de relacionar el conteo de anillos en ramas rotas del propio árbol con la tasa de crecimiento de ese árbol en concreto para así tratar de afinar aún más la estimación; aunque todavía tendremos que esperar unos años para conocer los resultados de dichos estudios.

Si en una cosa están de acuerdo todos estos autores es en afirmar que es imposible averiguar la edad exacta de un árbol siguiendo una ecuación matemática en relación con su grosor. Además, este tipo de modelos están pensados para funcionar con poblaciones más que con individuos independientes, pudiendo estos últimos desviarse mucho de la tendencia media. Valgan, no obstante, como referencia para satisfacer nuestra humana curiosidad.

Bibliografía: Cortés, Simón, Vasco, Fernando y Blanco, Emilio (2000). “El libro del tejo (Taxus baccata L.) - Un proyecto para su conservación”, Madrid, Edita Arba. // Hageneder, Fred (2007). “Yew, a history”. Phoenix Mill. Sutton Publishing Limited. // Hindson, Toby (2000). “The growth rate of yew trees: An empirically generated growth curve”. Alan Mitchell Lecture 2000, London, Convervation Foundation. // Moir, A. K. (1999). “The dendrochronological potential of modern yew (Taxus baccata) with special reference to yew from Hampton Court Palace, UK”. New Phytologist, 144: 479-88. // Tabbush, P. (1997). “Estimating the age of churchyard yews”, Proccedings from Veteran Trees: Habitat, Hazard or Heritage?”, Royal Agricultural Society of England and the Royal Forestry Society, March 1997. // Tabbush, P. and White, J. (1996). “Estimation of tree age in ancient yew woodland at Kingley Vale”, Quarterly Journal of Forestry, 90: 197-206. // White, John (1994) “Estimating the Age of large Trees in Britain”, Information note 250, Farnham, Surrey, Forestry Commision. // White, John (1998). “Estimating the Age of Large and Veteran Trees in Britain”. Information Note FCIN12, November 1998. Edinburgh, Forestry Commission; también disponible en www.forestry.gov.uk.

Roberto Núñez
robertonusan@gmail.com


jueves, 29 de noviembre de 2012

Boletus edulis

Cuando hay poco que decir vale más estar callado. Después de una temporada de busqueda interna, llevo tiempo queriendo volver al blog. La busqueda no se ha acabado, pero creo que nunca lo hará, así que vale más acostumbrarse.

Ese otoño de 2012 nos ha dejado algunas lluvias. Unas de esas tempranas y templadas, de las que vienen entre sol y sol mientras se apaga el verano, de las que nos engañan y nos hacen la llegada del invierno más cariñosa.

En un paseo matinal (el primero en mucho tiempo) por un alcornocal berciano aparecieron estos Boletus edulis tan unidos entre sí...



 Los boletales son un orden dentro del reino fungi caracterizado por tener (casi) todos un himenio tubular, que se nos presenta en forma de "esponja" en lugar de láminas de seta típica. Dentro de este orden hay un montón de especies, algunas comestibles, otras tóxicas, y las más sin valor culinario. El B. edulis se caracteriza, además de por su carne blanca inmutable, por ese margen más claro, casi blanquecino, que podemos ver al borde del sombrero.

Esta seta, aunque no es rara, está siendo objeto desde hace años de persecución por aquellos que buscan monedas en lugar de setas por el monte, y no es de extrañar que se resientan de ello sus poblaciones.

Recojamolos con cabeza:

- No "bebesetas". No debemos recoger setas cuando estas están todavía desarrollándose pues no habremos dejado tiempo a que maduren las esporas y estaremos por tanto inutilizando el esfuerzo reproductivo del hongo.

- No "abusetas". Tenemos que ser generosos con la naturaleza y dejar en el campo las setas que, de tan maduras que están, no son un buen bocado. A nosotros no nos costará renunciar a ellas y para su especie es un gran aporte de esporas el que va a darles esa abuela seta.

Feliz final de otoño, y ya sabeis, ¡a engordar que viene el frío!
Rober

miércoles, 26 de enero de 2011

Tejos en UK

Este mes de Enero he podido pasar unos días inolvidables en compañía de Xavi de Amigos del Tejo. El objetivo era claro: viajar al Reino Unido para conocer su realidad vegetal y practicar el idioma. Conocer algunos de sus ancianos tejos, y aprender de nuestros anfitriones locales. Relajarme, disfrutar... y sacar alguna foto. Aquí os dejo un pequeño apunte con algunas imágenes y momentos del viaje, espero que os guste.

Rober.


La primera visita tejuna es en Doveridge (Derbyshire), al que se le calculan unos 1600 años. El tejo está rodeado, a unos tres metros de altura, por una cadena que impide que el tronco se siga abriendo. No sabemos el tiempo que hace que se puso esa cadena, pero empieza a clavarse en la corteza del árbol.





Visitamos con Peter Thomas una NNR (National Natural Reserve... o algo así), se trata de "Gait Barrows", una joya geológica con paisajes modelados por la roca volcánica que podeis ver en las fotos. Además de ello, cuenta con una población silvestre de tejo verdaderamente admirable. Cientos, miles de tejos crecen aquí. Nos quedamos con la boca abierta.






Entramado de raíces en los tejos de la NNR "Roudsea Wood and Mosses", un bosque muy húmedo que crece cerca de la desembocadura de un río (en la zona de los Lagos de Cumbria, al Norte de Inglaterra). Tiene muchas lagunas en medio de los árboles, y también turberas. Además de los tejos encontramos tilos, robles y mucho fresno.




Nuestro primer anfitrión, Peter Thomas. Profesor de la universidad de Keele y conferenciante en las III Jornadas Internacionales del Tejo y las Tejedas (Ponferrada). Nos mostró, además de lugares magníficos, una hospitalidad inolvidable. Thank you very much, Peter & Jody, we spent an unforgettable time with you. In the photograph, Peter and the Acton Scott yew tree (Shropshire).




El tejo de Church Preen (Shropshire). Un cartel a sus pies nos indica que este árbol fué plantado en el año 457 d. C. Además, indican que es el árbol más viejo de Europa. Esto probablemente no sea cierto, pero aún así es positivo si ayuda a valorar y cuidar al árbol. Fijaos que altura... es realmente bonito!.





Puesta de sol en Kenley (Shropshire).




Tejo en la iglesia de Llywel, en Gales. Hemos podido conocer estos maravillosos tejos del país de Gales gracias a la hospitalidad y buena disposición de Fred Hageneder (http://www.goodreads.com/author/show/130732.Fred_Hageneder). Desde aquí, muchas gracias.




Llanelly's chuchyard. Wales. Un círculo de texus (unos 14 ejemplares) rodean la iglesia situada en la cima de esta colina, muy cerca del Brecon Beacons National Park.




Xavi y un servidor con nuestro anfitrión, Andy McGeeney, posando junto al tejo de Tandridge. Un verdadero dinosaurio. Gran fotógrafo y mejor persona. Thanks a lot for all your attentions, Mr McGeeney!!





Con Andy y Xavi, en el impresionante tejo de Crowhurst (Surrey), uno de los seres vivos más potentes que he conocido.





Cuatro imágenes tomadas en el Druids Grove, un bonito bosque con tejos monumentales en Norbury Park (Surrey), al estilo del genial Andy McGeeney:










En esta foto, junto al tejo de Ankerwyke, situado en unas antiguas islas del río Támesis, muy cerca de Londres. Se dice que bajo este tejo se reunió el rey de Inglaterra a principios del s. XIII con los barones (que habían iniciado una revuelta) y firmó una serie de "derechos fundamentales" del ciudadano para aplacarles. La "Carta Magna", el primer manuscrito que recoge ciertos derechos para el pueblo...




Imágenes del bosque de Newlands Corner: se puede apreciar como el tejo crece dentro del bosque en pequeños grupetes, a modo de "familias" o "bosquetes" que van agrandándose con el paso del tiempo. Podemos comprobar como debajo del tejo, nada crece.





Dos detalles del alucinante color rojo de las cortezas de tejo en Newlands Corner:





Para despedirme, esta puesta de sol sobre el tejo y la iglesia de Bettws Newydd (Gales). Sin duda, un país mágico... y lo poco que queda de bosque nos lo recuerda. Es una lástima la ingente cantidad de personas que viven en un sitio tan reducido. El regusto que me queda después de la visita es el de un lugar muy homogéneo (aunque hay diferencias en el Norte, o en Gales... pero no grandes diferencias, como las que encontramos entre el Sur y el Norte de España). Es un clima húmedo y potente, que puede hacer crecer y mucho a los árboles, pero que no alberga una gran diversidad biológica. (Ahí el mediterráneo es mucho mediterráneo).

De todas maneras, alberga lugares mágicos que me obligan a recomendar una visita, aunque solo fuese a uno cualquiera de los muchos árboles que vimos.



Rober.

domingo, 3 de octubre de 2010

"Canto a mí mismo", Walt Whitman.


Walt Whitman (1819 - 1892)


"Canto a mi mismo". Primer capítulo.

Me celebro y me canto a mí mismo.
Y lo que diga ahora de mí, lo digo de ti,
porque lo que yo tengo lo tienes tú
y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Vago... e invito a vagar a mi alma,
vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra
para ver cómo crece la hierba del estío.
Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacie-
ron aquí, de esta tierra y de estos vientos.
Me engendraron padres que nacieron aquí,
de padres que engendraron otros padres que
nacieron aqui,
de padres hijos de esta tierra y de estos vientos
también.

Tengo treinta y siete años. Mi salud es perfecta.
Y con aliento puro
comienzo a cantar hoy
y no terminaré mi canto hasta que me muera.
Que se callen ahora las escuelas y los credos.
Atrás. A su sitio.
Sé cuál es su misión y no lo olvidaré;
que nadie lo olvide.
Pero ahora yo ofrezco mi pecho lo mismo al bien
que al mal,
dejo hablar a todos sin restricción,
y abro de par en par las puertas a la energía
original de la naturaleza desenfrenada.



Arroyo en Burbia junto al Acebalín. Mayo 2010.


Tantas veces había oído hablar de Whitman y de la fuerza de sus textos y del amor que sentía por la naturaleza y por la tierra, que alguna vez tenía que ser que lo disfrutara. Un libro para leer bajo un buen árbol, y meditar.

Rober

lunes, 27 de septiembre de 2010

Chiva, el país de las garroferas

Unos amigos valencianos de Chiva han celebrado hace poco unas jornadas para hablar de la Garrofera (o algarrobo). Un árbol que para estos pueblos del levante significó algo parecido a lo que para nosotros el castaño, un amigo, un refugio.


Es por ello un árbol que además de su producción, hoy dia alicaída, generó una cultura muy profunda y una forma de vida en torno suya muy particular.

Os dejo un documental (en tres partes) muy interesante que se rodó para esas jornadas, por si os interesa.



http://www.youtube.com/watch?v=4Ro69_4X5uw

http://www.youtube.com/watch?v=45KmTFvciok&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=SwWHkYgFfAA&feature=related


Rober

lunes, 6 de septiembre de 2010

Podalirio


El podalirio o chupaleches (Iphiclides podalirius) es una de las mariposas más llamativas y conocidas que tenemos en la península ibérica. Su distribución, eso sí, es mucho más amplia, la podemos encontrar más o menos distribuida a lo largo de toda europa hasta los 2000 m de altitud.


En España solemos encontrarnos con dos (a veces hasta cuatro) generaciones adultas de esta mariposa, debido al clima más mediterráneo (en el resto de Europa lo normal es una generación anual). La primera de las dos vuela de Mayo a Junio, y la segunda de Agosto a Septiembre, aunque de manera general se describe que la especie vuela de Marzo a Octubre… siempre en la región mediterránea.



Cuando es oruga es de color verde, con una fina raya amarilla a los lados y pequeñas motas naranjas en el dorso. En este estado se alimenta de hojas de Rosaceas, normalmente endrinos, pero también Prunus, desde los silvestres hasta las plantaciones comerciales. En ningún caso he leído que llegue a constituir plaga… Tardan entre uno y dos meses en completar su crecimiento, momento en el que pupan para formar la crisálida.




En cuanto a las crisálidas, las de verano son verdes, y en un mes se transforman en adultos… mientras que las de otoño son pardas e hibernan hasta la primavera siguiente para eclosionar… dando un nuevo ejemplar adulto como el de la foto. (Creemos que es una hembra por su tamaño, siempre el de estas es superior al de los machos).


Aprovechad, la siguiente que veáis puede ser la última del año!


Salud, Rober.

jueves, 17 de junio de 2010

Orquídeas del P. N. Serra da Enciña da Lastra


Dicen, que los lugares de transición, entre regiones bioclimáticas, son los que albergan una mayor biodiversidad, no siendo la excepción la Serra da Enciña da Lastra, con su reciente declaración como Parque Natural, enclavada en la entrada natural de Castilla y León a Galicia, podemos encontrar un mundo bien diferente, al que la bella y húmeda Comunidad nos tiene acostumbrados, los valles dejan de estar cubiertos por una densa vegetación caducifolia para dar paso a unas especies bien adaptadas a los contrastes climáticos, fríos invernales con un alto grado de humedad frente a los calurosos veranos que cuentan con hasta dos o tres meses de sequía, apareciendo así, especies en un principio impensables, como bosques de encinas, intercalados con olivos, madroños, cornicabras, labiérnagos y sotos de castaños entre otras; además, otra de las “rarezas”, con la que nos encontramos, es su geología, formada por roca caliza en su mayoría, lo que hace que estos valles adquieran formas sinuosas, verticales y caprichosas en todo el entorno del espacio protegido, la roca calcárea, al ser fácilmente erosionable por los agentes medioambientales, como el viento, el agua o los cambios de temperatura, favorece que en sus entrañas encontremos una de las más ricas redes de cuevas y simas, en donde albergan a unas de las más importantes poblaciones de murciélagos de la comunidad, pero tal vez, son las pequeñas repisas o galerías las más llamativas, por ser unas zonas que las aves rapaces encuentran atractivas para poder nidificar y defender a sus pequeños, entre ellas cabria destacar el alimoche, el águila real, calzada, culebrera, milano negro, halcón abejero, halcón peregrino, gavilán, azor, cernícalo vulgar, primilla y alcotán, entre los más representativos; todos ellos fácilmente visibles, sobrevolando la superficie del Parque Natural en busca de alimento. Ancladas a estos cortados aparecen un grupo de plantas muy especializado y protegido, tanto por la escasez de sus poblaciones e individuos a nivel mundial como por las agresiones tan frecuentes que se realizan sobre su hábitat, sería el caso de Petrocoptis grandiflora, Rhamnus pumila var. legionensis, Leontodon farinosus, Campanula adsurgens o Armeria rothmaleri entre otras; en los alrededores a estas especies y más representadas en el entorno, aparecerían jaras, lavandas y tomillos, arbustos que le dan al lugar un aroma y colorido especial en primavera…




Son tanto el clima como la geología los que propician un ecosistema favorable para la presencia de orquídeas, en estas latitudes encontraríamos el mayor número de especies de toda Galicia, representadas por el 69%, de las que se citan en la Comunidad Autónoma. Estas pequeñas plantas, presentan unas asombrosas floraciones y unas estrategias de polinización aún más llamativas. Entre las distintas especies, sin lugar a duda las más sorprendentes y quizás las más conocidas sean las Ophrys, estas pequeñitas flores, simulan el cuerpo de una hembra de abeja, tanto en la distribución de la pilosidad por su labelo, como en la emisión de una feromona sexual, para atraer al macho de la abeja, o incluso la emisión de una luz UV que las hace resaltar de las otras plantas de alrededor por parte los insectos, pero sin embargo, lo único que pueden conseguir estos, es polinizar, o llevar los polínios de una planta a otra y frustrarse intentando la cópula, dentro de este género podemos encontrarnos al menos seis especies diferentes, desde las clásicas O. scolopax a O. sphegodes o O. incubacea, pasando por O. apifera; pero existen otras muchas plantas de estrategias bien diferentes y de resultados verdaderamente sorprendentes, por ejemplo, las que sigue el género Cephalantera, encargadas de florecer un par de días antes que las plantas a las que imitan, para así poder captar la atención de los inexpertos insectos que las polinizarán posteriormente, entre ellas destacan, Cephalantera longifolia que imita a Cistus salviifolius, revistiendo sus flores de blanco y dejando una superficie de color amarillo que servirá de recompensa a esos pequeños animalitos, y Cephalantera rubra que imita a las “campanulas”…pero también hay que destacar aquellas que se basan en el engaño más perfecto como Orchis mascula que a pesar de contar con un considerable espolón donde debería almacenar la recompensa para sus polinizadores, la realidad hace que esta estructura solo sirva para llamar la atención de estos, además de su proyección de una longitud de onda diferente a la de las plantas de su alrededor, que la hacen más apetecibles, sin embargo los insectos rápidamente se dan cuenta del engaño y únicamente les da tiempo a polinizar las flores de las zonas de abajo, obviando las superiores.



Otras orquídeas más llamativas podrían ser Orchis purpurea, de un porte bastante singular u Orchis italica, Anacamptis pyramidalis, Himantoglossum hircinum o las Serapias también conocidas como “lingüeiras” o “gallos” por su peculiar forma del labelo o el color vinoso tan llamativo, otras menos vistosas, pero no por ello menos importantes, serían desde Spiranthes spirales a las dos variantes de Neotinea maculata una de color blanquecino y sin manchitas en el tallo y hojas y la otra más pigmentada de un púrpura oscuro y densamente maculada, a las del género Dactylorhiza muy características por sus tonalidades amarillo pastel, a los Limodorum de colores violáceos por su posible carencia de clorofila y por su comportamiento supuestamente saprofito o parásito, o los aforcadiños u hombre ahorcado Aceras anthropophorum que ocupan gran parte de los ecosistemas del Parque, pero estos valles, también se cubren por las maravillosas Epipactis, encargadas de “emborrachar” a sus polinizadores para garantizar su permanencia durante un tiempo cerca de sus poblaciones, para asegurarse así que muchas de sus flores se fecunden, dentro de estas últimas, cabria mencionar a las especies E. helleborine y E. tremolsii y la ya casi extinta en Galicia E. fageticola.


Estas florecillas tan conocidas en el mundo ornamental y tan desconocidas en nuestros ámbitos forestales, sorprenderán a más de uno por la exquisita belleza de sus flores y sus peculiares formas de hacerse notar ante la presencia de un potencial polinizador; desde aquí os invito a que conozcais una pequeñita porción de la gran biodiversidad tanto vegetal como animal de este joven espacio natural, que aún sigue siendo un gran desconocido para muchos de nosotros.




Teléfono del Centro de Interpretación: 988 324319

Rutas guiadas: HYPERLINK "http://www.viveaonatural.xunta.es" www.viveaonatural.xunta.es

Horario: todos los días del año, incluidos festivos y sábados y domingos, de 10-14 y de 16-19 Horas



Esta entrada ha sido realizada por François Flores Fernández. François trabaja en el Centro de Interpretación de la Serra da Enciña da Lastra, en la vecina provincia de Ourense. Es Técnico Forestal, y, sobre todo, un apasionado de la botánica en general y de las orquídeas, como podeis ver, en particular. Tanto las fotografías que aparecen en el artículo como los dibujos han sido realizados por él mismo. Por todo ello queremos agradecerle su participación aqui. Enriquece muchísimo este modesto blog. Gracias.


lunes, 5 de abril de 2010

Cascada del Gualtón

Aprovechando los primeros dias de primavera de este 2010, y huyendo un poco de la vorágine de la Semana Santa me he acercado esta mañana a la cascada del Gualtón, cerca de Carracedo de Compludo, para echar el día y alguna foto.


A la cascada le calculan más de 30 metros de caída, lo que la coloca en primer lugar en el ranking Berciano de saltos de tigr... de agua. En esta ocasión, y como el invierno ha sido tan loco, el arroyo trae bastante agua, aunque he leido que en verano llega a desaparecer porque baja mucho el caudal (estiaje).


La ruta es comoda, aproximadamente a una hora y cuarto del pueblo ya estas al pie del Gualtón (lugar donde la temperatura baja drásticamente, por el agua nebulizada y el aire que arrastra consigo la caída). Yo la he conocido gracias al blog de www.rutinasvarias.wordpress.com. Gracias Dani! (y confirmado, son Q. pyrennaica).


Recomiendo al que quiera verla, visitarla en Abril o Mayo que sin duda será cuándo más bonita este. Salud!
Rober

miércoles, 17 de marzo de 2010

Devesa do Caurel

En la fuente de la Devesa, se juntan saliendo de una misma pared un caño de agua ferruginosa y un caño de agua caliza. Esta última proviene de una veta caliza que baja atravesando el macizo silíceo.

Detalle de la fuente ferruginosa:

martes, 23 de febrero de 2010

Hericium erinaceus

El “hidno erizado” o “melena de león” es un afiloforal parásito fundamentalmente de robles (como el melojo de la foto) y hayas. Fructifica en verano-otoño adquiriendo una forma globosa y compacta, cubierta por largas y apretadas agujas amarillentas que componen su himenóforo.



Este mediocre comestible (mejor cuando es joven y tiene tono blanquecino) ha sido utilizado desde antaño por sus propiedades terapéuticas como protector del sistema digestivo y como preventivo contra el cáncer.



Se podría confundir difícilmente con H. coralloides ya que éste, además de tener las agujas más pequeñas, se divide en numerosas ramificaciones blanquecinas que le dan un aspecto similar al coral.


Rober Azadinos



lunes, 21 de diciembre de 2009

Montes de Toledo

Parte del grupo de Amigos del Tejo al comienzo de la excursión


En Noviembre de este 2009 nos juntamos en la montaña Toledana un pequeño gran grupo de Tejeros (sin aspiraciones políticas) para compartir conocimientos, manjares y ronquidos.

Desde el camping de Navahermosa y su caravana de mujeres (de la que NO hay fotos), hasta el recóndito rincón que nos descubrió Antonio (no, tampoco hay fotos...) cargado de loros (Prunus lusitanica) y por supuesto de tejos (Taxus baccata) junto con otras muchas especies acompañando.

Desde las conversaciones de sobremesa hasta los tejos ocultos, imponentes, que nos contaron historias de los viejos carboneros y su durísima forma de vida. Todo el fin de semana fue inolvidable, aqui dejo unos retazos tratando de mostrar parte de lo que disfrutamos.


Uno de los cortes en el paisaje que provocaban pequeñas cascadas. Estas, a su vez, crean un microclima con más humedad ambiental que el resto de su entorno, más refugio térmico, etc que lo convierten en un refugio para muchas especies (loros, tejos...)


Pedriza en proceso de colonización por el robledal (de melojo?)


Un momento del paseo


Imponente, y tan distinto...



...aunque a veces similar!

Pequeño rincón al que he de volver en verano y en bañador